Ruta por los Balcanes. Dos semanas recorriendo lo mejor de los Balcanes

Hace unos años hicimos una ruta por los Balcanes, la cual comenzamos en Trieste y en la que pasamos por países como Eslovenia, Croacia, Bosnia y Montenegro.

De aquella ruta por los Balcanes salió un diario de viaje que está colgado en este blog pero, ante la cantidad de correos recibidos solicitando información sobre nuestra ruta por los Balcanes, hemos decidido comprimirla en un solo post para que sea mucho más fácil de visualizar. Así que aquí va la ruta por los Balcanes que hicimos durante casi dos semanas.

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Día 1. Trieste

Comenzamos nuestra ruta en Trieste por casualidad ya que fue la opción más barata para acceder a los Balcanes. La premisa del viaje era no alquilar coche, así que haríamos todo el recorrido en autobús y tren.

Llegamos a Trieste al medio día, por lo que solo pudimos dedicar la tarde a recorrer la ciudad. Comenzamos la visita por su parte más alta, la colina de San Giusto, donde se encuentran monumentos como la fortaleza y la catedral. Poco a poco fuimos descendiendo hasta su parte más baja donde, sin ninguna duda, el Gran Canal y la Plaza de la Unidad de Italia son sus monumentos más relevantes.

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En este post puedes leer más sobre qué ver y qué hacer en Trieste.

Día 2. Trieste-Ljubljana

En la mañana de nuestro segundo día de ruta por los Balcanes vistaríamos el Castillo de Miramar, donde se puede llegar fácilmente gracias al autobús. Se trata de una visita interesante ya que el castillo se encuentra al borde del mar y rodeado de unos bonitos jardines.

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Desde Trieste continuamos nuestra ruta por los Balcanes cogiendo un autobús que nos llevaría hasta Ljubljana, la capital de Eslovenia y ciudad que empezaríamos a recorrer esa misma tarde.

La tarde-noche nos llevó hasta Metelkova, una zona de lo más peculiar para tomar algo y conocer la noche eslovena.

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Día 3. Ljubljana-Bled

Nuestro tercer día de ruta por los Balcanes comenzaba visitando el mercado al aire libre de la plaza Vodnik, donde comprar frutas, verduras y artesanía directamente a los productores. El resto de la mañana lo dedicaríamos a seguir conociendo la cuidad.

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Visitamos el castillo que, aunque nos decepcionó un poco, tiene buenas vistas de la cuidad; la famosa iglesia rosa, una iglesia ortodoxa y el Museo de historia del siglo XX, donde aprendimos muchos sobre la historia reciente y la formación del país.Aquí tenéis una pequeña guía sobre qué ver en Ljubljana.

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Por la tarde nos acercamos a la localidad de Bled, situada a los pies de los Alpes Julianos, cuyo lago es una de las atracciones turísticas más populares de la zona. Allí hay una zona para bañistas y se pueden alquilar barcas para ir hasta el islote situado en el centro, donde se levanta una iglesia. 

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Día 4. Ljubljana-Cuevas de Postojna

Dada la cercanía, no podíamos perder la oportunidad de visitar las cuevas de Postojna, unas formaciones subterráneas de estalactitas y estalactitas que son las más visitadas de Europa.

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El recorrido es largo y después, se pude visitar un museo en el que conocer más a fondo la formación de las cuevas y la interesante fauna que vive en ellas, como el pez humano, un animal mitad pez, mitad anfibio que solo habita en esa zona del mundo.

De nuevo en la ciudad, dedicamos la tarde a terminar de ver Ljubljana ya que al día siguiente continuábamos nuestra ruta por los Balcanes poniendo rumbo a Maribor.

Día 5. Maribor

Realizamos el trayecto hasta Maribor en tren y en unas dos horas nos plantamos en la que es la segunda ciudad más grande de Eslovenia.

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Dedicamos el día a recorrer los monumentos más importantes como la plaza Grajski, la ribera del río Drava, donde se encuentra Stara Trta, la vid más antigua del mundo. Y es que la zona de Maribor es una importante región vinícola, por lo que también aprovechamos para visitar unas bodegas, las bodegas Vinag.

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El resto del día lo dedicamos a seguir recorriendo la ciudad en busca de rincones y al atardecer nos dirigimos de nuevo al río, ya que la onza de Lent se anima bastante al caer la tarde.

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Aquí os dejo un post con qué ver y qué hacer en Maribor.

Día 6. Zagreb

Continuamos nuestra ruta por los Balcanes dirigiéndonos a Zagreb, la capital de Croacia. De nuevo, el medio de transporte elegido fue tel tren ya que te deja directamente en el centro de la ciudad, en la imponente plaza del Rey Tomislav.

Durante el día visitamos los monumentos más destacados de Zagreb, una ciudad en la que se suceden, una tras otra, plazas con encanto, fuentes e iglesias.

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Recorrimos el mercado de Dolac, una gran mercado al aire libre en el que comprar sobre todo frutas y verduras; después, visitamos la catedral y el cementerio de Mirogoj, que, aunque un poco alejado del centro (hay que coger un autobús) es uno de los cementerios más bonitos de Europa.

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De nuevo en la ciudad, callejeamos por su casco antiguo donde se encuentran los dos barrios principales, y rivales durante siglos: Kaptol y Gradek. En este último se encuentra la famosa iglesia de San Marcos, uno de los símbolos de la ciudad.

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También hubo tiempo de visitar el Museo de las Relaciones Rotas, sin duda niño de los museos más curiosos con los que nos hemos topado en nuestros viajes.

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Terminamos el día cerca de la torre Lostrscak, la más antigua de las que fortificaban la ciudad y recorriendo el paseo Strossmayer, una suerte de Montmartre croata.

Día 7. Lagos de Plitvice-Zadar

El séptimo día de ruta por los Balcanes tocó madrugar mucho ya que queríamos llegar pronto a los Lagos de Plitvice para evitar las altas temperaturas y la aglomeración de turistas de las horas centrales del día.

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Este es el parque nacional más famoso de Croacia y cuenta con multitud de lagos y cascadas de agua de un color azul intenso así como una frondosa vegetación. La verdad es que el paisaje es espectacular, por lo que los Lagos de Plitvice son una parada imprescindible en cualquier ruta por los Balcanes.

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Una vez terminada la visita, allí mismo cogimos un autobús que nos llevaría a nuestro siguiente destino: Zadar. Nada más dejar las cosas en el apartamento no pudimos resistirnos a probar las aguas del Adriático y dar una pequeña vuelta por el centro de Zadar.

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Después, recorrimos su animado paseo marítimo y nos dispusimos a ver la que, según Alfred Hitchcook es la puesta de sol más bonita del mundo. Sin embargo, nos quedamos con las ganas, ya que las nubes cerradas nos impidieron comprobarlo.

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Si quieres saber qué ver y qué hacer en Zadar puedes leer este post.

Día 8. Zadar-Split

La mañana siguiente la dedicamos a conocer los principales monumentos de Zadar, como la famosa iglesia circular de San Donato, la iglesia de Santa María de Zadar, la plaza de San Cristógono, Narodni Trg, la plaza más importante de la ciudad y la torre del capitán.

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Cuando finalizamos nuestro tour, cogimos un bus hasta nuestra siguiente parada en la ruta por los Balcanes: Split, la ciudad natal del emperador Diocleciano y uno de los lugares que más nos gustó. Y es que la ciudad tiene la peculiaridad de haber crecido desde el interior del antiguo palacio que el emperador Diocleciano construyó para su retiro y que fue utilizado como refugio por los habitantes de la cercana ciudad de Salona cuando esta fue invadida por los pueblos eslavos.

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Cada rincón tiene siglos de historia y los restos romanos se mezclan con los palacetes de época veneciana. Sin duda, un lugar más que recomendable.

Si quieres saber qué ver y qué hacer en Split, lee este post.

Día 9. Trogir-Split

El siguiente día en nuestra ruta por los Balcanes madrugamos bastante para visitar el interior de algunos monumentos, como el conjunto de la Catedral, Mausoleo de Diocleciano, torre y Templo de Júpiter. Aprovechamos también para subir a la torre desde la que hay unas vistas increíbles de la ciudad. Otra opción muy interesante es la de coger el autobús turístico de Split, ya que te lleva a los principales puntos de interés, y además incluye visitas guiadas por Split y Trogir. Podéis sacar los tickets aquí.

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Después, cogimos un barco que nos llevaría hasta Trogir, un pueblecito cuyo casco histórico está declarado Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO y no es para menos, ya que pasear por sus calles empedradas y fortalezas es como hacer un viaje al pasado.

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Puedes encontrar aquí la información sobre qué ver y qué hacer en Trogir.

A nuestra vuelta a Split aprovechamos para darnos un baño en la playa y recorrer Veli Varos, el barrio de los pescadores de Split.

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Día 10. Mostar

Nuestra ruta por los Balcanes nos llevaba de nuevo al interior. Nos dirigíamos esta vez a Bosnia, en concreto a la famosa ciudad de Mostar, que debido a la todavía reciente guerra que se libró en sus calles, fue una visita algo agridulce, aunque muy pero que muy recomendable.

Por sus calles de piedra abundan los letreros que rezan Don’t forget y hasta su casco histórico está salpicado de cementerios, la mayoría de ellos musulmanes, que albergan a muchos de los caídos en la Guerra de los Balcanes.

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Su monumento más destacado es el Stari Most, un puente en piedra que une ambas partes de la cuidad y que tras la guerra fue reconstruido utilizando únicamente las técnicas medievales de sus construcción original, convirtiéndose hoy en día en un símbolo de la paz.

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Visitamos también algunas mezquitas y, de camino a la catedral católica pudimos comprobar cómo todavía hoy siguen latentes las heridas de la guerra que se libró en los años 90.

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Si quieres saber qué ver y qué hacer en Mostar, lee el siguiente post.

Si no quieres tener que desplazarte hasta Bosnia y tener que hacer noche allí, también puedes visitar la ciudad de Mostar realizando una excursión desde Dubrovnik. Puedes contratarla aquí.

Día 11. Mostar-Dubrovnik

Tras dar una última vuelta por Mostar y charlar con un bosnio que había estado varios veranos en España con una familia de acogida, nos dirigimos a la siguiente parada en nuestra ruta por los Balcanes. Cogimos un autobús que nos llevó a Dubrovnik, uno de los platos fuertes de nuestra ruta por los Balcanes.

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Nos alojábamos algo lejos del centro, pero era una casa barata y bien comunicada con el casco histórico cogiendo un autobús. Lo primero que hicimos al llegar al centro fue comprar la Dubrovnik Card, una tarjeta turística que incluye el transporte público y algunos de los monumentos más importantes de la ciudad.

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La tarde la dedicamos a pasear por las calles del centro de Dubrovnik que, con la luz cálida del atardecer, están preciosas.Una vez entrada la noche seguimos paseando para poder ver la otra cara de la ciudad, cuando esta se vacía de turistas y lo únicos pobladores de sus calles éramos los gatos y nosotros.

Día 12. Dubrovnik

Ese día lo dedicamos por completo a visitar la ciudad. Comenzamos subiendo a las murallas que rodean el casco viejo de Dubrovnik, una visita obligatoria y muy aconsejable el hacerlo a primera hora de la mañana, antes de que haga mucho calor y comiencen a llegar los grupos de cruceristas que visitan la ciudad.

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Aprovechamos también para visitar el museo marítimo que se encuentra en las mismas murallas. Después, cogimos el funicular para disfrutar de las vistas sobre Dubrovnik y visitar el museo de la guerra.

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De nuevo en el interior del casco histórico, continuamos visitando los monumentos incluidos en la Dubrovnik Card como el Palacio del Rector, la Catedral o la Casa de Martín Drzic, uno de los dramaturgos croatas más renombrados. También los acercamos hasta el barrio de Lapad, donde se encuentran la mayoría de los hoteles y dimos un paseo por sus playas. Ya de noche subiros al campanario de la calle principal y disfrutamos de las bonitas vistas.

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Si quieres más información sobre qué ver y qué hacer en Dubrovnik, puedes leer este post.

Si no tienes mucho tiempo para visitar la ciudad puedes contratar una visita guiada en español como esta, y si eres fan de Juego de Tronos, hay tours que recorren sus escenarios. Puedes contratarlo aquí.

Dia 13. Ston y Korkula

Una de las excursiones más famosa que se hacen desde Dubrovnik es a las Islas Elafitas; (puedes contratar la excursión aquí.) Y otra, la que nosotros hicimos, es a Ston, donde se puede visitar la conocida como la “Muralla China Europea” y la isla de Korkula, conocida por ser la localidad natal del viajero Marco Polo.

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La visita al resto de la ciudad fue genial y súper recomendable, se trata de una ciudad con mucho encanto, iglesitas pequeñas, calles empedradas… Al final tuvimos tiempo hasta de darnos un baño en una playa cercana al centro.

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A la vuelta para os en la bodega Matusko, donde probamos algunos vinos de la zona y un licor así que fue un día redondo en nuestra ruta por los Balcanes.

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Día 14. Montenegro

Nuestra visita a Montenegro fue también gracias a una excursión desde Dubrovnik. En ella visitaríamos la Bahía de Kotor, y el pueblo del mismo nombre, Kotor, un pueblo precioso con una gran fortaleza, y Budva, una localidad típica de vacaciones llena de gente joven y con mucho ambiente, aunque también con mucho encanto. Puedes contratar la excursión aquí.

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Si lo que prefieres es disfrutar e las playas y la costas de Montenegro, puede contratar esta otra excursión que incluye también la visita al pueblecito amurallado de San Esteban, toda una joya de la costa montenegrina y una excursión redonda para pasar un día agradable y conocer Montenegro.

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Por cierto, aquí os dejo qué ver y qué hacer en Kotor.

Con esta experiencia terminó nuestra ruta por los Balcanes, una ruta que prueba que no siempre es necesario alquiler un coche para hacer un gran viaje, y que el transporte público puede ser también una opción muy válida.

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