Qué ver y qué hacer en Viena

Viena además de ser la capital de Austria presume de ser una de las ciudades más clásicas de toda Europa, no en vano, se trata de una de las ciudades más antiguas de Europa. Cuna de grandes compositores como Mozart, Shubert, Beethoven o Hayden, quienes residieron en la ciudad, fue considerada como una de las grandes capitales musicales del mundo.

Pero más allá de la música, Viena fue considerada uno de los mayores centros culturales del mundo, algo que se nota en sus calles, quienes presumen de un gran patrimonio artístico, arquitectónico y cultural. Por eso Viena, es una de esas ciudades básicas que uno debe conocer en cuanto viaja un poco por el corazón de Europa. Una ciudad llena de encanto y por qué no decirlo, también de un tamaño considerable, aunque sin llegar al tamaño de otras grandes urbes como Londres, París o Barcelona.

Si vas a viajar a Viena, aquí tienes una guía con las principales cosas que ver y que hacer en Viena, para que saques el mayor partido a tu viaje por la capital austriaca.

Lo primero que recomiendo sin duda, es adquirir la Vienna Pass, sobre todo si se lleva la idea de conocer la ciudad a fondo. Con la Vienna Pass tienes entrada incluida a casi todos los monumentos imprescindibles que ver en Viena, y además, incluye el autobús turístico que te lleva de un sitio a otro tantas veces como quieras. Puedes adquirirla aquí, y si tienes alguna duda, puedes leer la entrada que hicimos sobre ella aquí.

Y ahora una vez dicho lo de la importancia de la Vienna Pass para recorrer la ciudad, vamos a ver las principales cosas que ver y que hacer en Viena.

-Palacio de Schönbrunn, el palacio de Sissi emperatriz  

Una de las cosas imprescindibles que ver en Viena. El palacio de Schönbrunn puede ser considerado perfectamente el Versalles austriaco. Fue durante años la residencia de verano oficial de la familia real austriaca, y tanto el interior como sus jardines merecen mucho la pena.   

En el interior, destacan algunas de las habitaciones del palacio, como la Gran Galería por ejemplo, el lugar donde celebraban los banquetes, o el Salón Chino. Fuera, destacan varias fuentes que hay repartidas por los jardines, de gran tamaño y llenas de esculturas. Por cierto, no olvides subir a la Gloriette, un pequeño mirador desde donde verás unas bonitas vistas del palacio y los jardines.

Otro de los imprescindibles dentro del recinto del palacio, es la visita al Museo del carruaje, donde podrás ver varias carrozas reales de época. La entrada se paga aparte, pero con la Vienna Pass el acceso es gratuito, igual que al palacio.

Por cierto, muy importante. Si vas a ir a Viena, y no tienes pensado adquirir la Vienna Pass pero quieres ver el palacio de Sissi, te recomiendo que compres tu entrada con antelación. Ni os imagináis la gente que hay para comprar una entrada y el tiempo que perderéis.

-La Ópera

La Ópera de Viena es la Ópera más conocida del mundo. Hacer un recorrido por su interior (o incluso sacar entradas para ver una ópera) es otra de esas cosas obligatorias que hacer en Viena. En las proximidades de la Ópera verás mucha gente que vende entradas de muchos precios, pero si las compras a última hora, podrás conseguir entradas por poco dinero, aunque eso si, para ver la obra de pie desde el gallinero.

Si ver una ópera no es lo tuyo, al menos te invito a visitar la ópera por dentro en una visita guiada. Lo cierto es que es muy interesante, y la ópera tiene algún salón que es una maravilla. Tampoco te pierdas las escaleras, son fabulosas.

Por cierto, que si eres de los que piensan que el típico concierto de año nuevo se hace en la ópera de Viena, tengo que decirte que estás equivocado. El concierto de año nuevo, ese que echan siempre en la televisión se hace en Viena, si, pero no en la ópera, sino en la sala dorada de la Musikverein, un edificio de conciertos muy próximo a la ópera.

-Palacio Belvedere

El palacio Belvedere es otro de los palacios más famosos de Viena. Pero pese a ello, su visita no es tan imprescindible como por ejemplo la visita al palacio de Schönbrunn, uno de los destacados que ver en Viena. El palacio Belvedere hay que verlo, si, al menos por fuera, porque es uno de los mejores edificios barrocos que puedes ver en Viena. Por dentro, lo cierto es que suele decepcionar, pues son pocas las salas de su interior que están decoradas.

-Catedral de San Esteban

A San Esteban está dedicada la catedral de Viena, situada en pleno corazón de la ciudad. Destaca su gran torre, de estilo gótico y de forma de aguja, que con 137 metros de altura permite obtener desde lo alto una de las mejores vistas de la ciudad.

Museo Albertina

El museo Albertina es posiblemente el museo más importante de Viena uno de los museos de arte más conocidos de Europa. cuenta en su interior con más de 65000 cuadros y más de un millón de grabados, que se dice pronto. En su interior podremos ver obras de artistas tan famosos como Monet, Picasso, Cezanne o Miró entre otros. Este museo está incluido también en la Vienna Pass.

-La Biblioteca Nacional

Personalmente me pareció uno de los sitios más sorprendentes de Viena. Una biblioteca única, a la altura de las más bellas del mundo. Se construyó en el siglo XVIII para ser la biblioteca de la corte austriaca y en su interior cuenta con más de 200.000 libros escritos en los primeros años del siglo XVI. Sencillamente espectacular, y su entrada, también está incluida en la Vienna Pass. Sin duda, un básico que ver en Viena. Puedes ver más sobre ella en esta otra entrada.

-Palacio de Hofburg

El palacio de Hofburg ha sido durante más de 600 años la residencia oficial de los Habsburgo. Este gigante edificio, lleno de aposentos contiene varias joyas en sus inmediaciones que merecen la pena ser visitadas. Una, la biblioteca nacional, una joya en sí misma. Otras, los aposentos reales, perfectamente decorados, la escuela de invierno de equitación, el museo Sisí o la colección de platería de los Habsburgo.

Iglesia de San Agustín

La iglesia de San Agustín fue fundada en el siglo XIV, aunque en un principio era independiente, hoy forma parte del palacio de Hofburg, que con su crecimiento acabó por anexionar la iglesia. Su interior, de estilo gótico, alberga una urna de plata que contiene los corazones de los gobernantes de la asa de Habsburgo.

-Pasear por The Ring, la calle más famosa de Viena

The Ring (el anillo) es el nombre popular con el que se conoce a la principal calle de Viena. Recorriendo The Ring, pasaremos por algunos de los principales monumentos que ver en Viena, como la Ópera o la catedral. Es también una animada zona comercial y de cafeterías llenas de ambiente.

-Visitar la cripta real, en la iglesia de los Capuchinos

Puede que no os llame la atención la fachada de la iglesia de los Capuchinos, pero su visita es otra de esas cosas obligatorias que hacer en Viena, ya que en su cripta se encuentran los restos de toda la realiza austriaca. Además de la belleza de algunos de los féretros, podréis ver los sarcófagos de personajes tan famosos como la emperatriz Sisi, o el emperador Francisco José. Podéis ver la cripta con más detalle aquí.

-El barrio de los museos MuseumsQuartier

La mayoría de museos de Viena se encuentran concentrados en una misma zona que se conoce popularmente bajo el nombre MuseumsQuartier, el barrio de los museos. Situado en lo que antiguamente eran las caballerizas imperiales, este barrio de los museos tiene en honor de ser uno de los espacios museísticos más grandes del mundo con cerca de 60.000 metros cuadrados. El Museo Leopold, el museo de arte moderno, el centro de arquitectura de Viena o el museo infantil Zoom son algunos de los museos que aquí se encuentran.

-Probar la famosa Tarta Sacher (Hotel Sacher-Demmel)

Uno no se puede ir de Viena sin probar la famosa tarta Sacher. Creada en esta ciudad, dos son las pastelerías que se disputan la rivalidad en la creación de este dulce. Por un lado, la pastelería Demmel, por el otro el Hotel Sacher. Sea como fuere, probar la tarta Sacher es otra de esas cosas que hacer en Viena, y hacerlo en uno de estos dos sitios, sino es en ambos, resulta algo obligatorio cuando se visita la ciudad. Os invito a saber más sobre estos dos lugares aquí.

Museo de Historia Militar

El edificio en si mismo a es una preciosidad, no en vano es el museo más antiguo de la ciudad. Pero es que además en su interior se pueden ver cosas muy interesantes. Por un lado se puede hacer un recorrido por toda la historia de la casa de los Habsburgo, dentro de lo que se considera el museo de historia militar. Por otro lado, el edificio acoge en su interior otros museos como por ejemplo el museo de ciencias naturales.

-Subir a la torre del Danubio

La torre del Danubio es sin ninguna duda el mejor mirador de Viena. Sus 252 metros de altura dan una vista privilegiada de toda la ciudad. Aunque que está algo alejada del centro de la ciudad, las vistas panorámicas de 360 grados que ofrece de Viena valen mucho la pena. Podéis leer más acerca de la torre del Danubio aquí.

-Ir al Prater, el parque de atracciones más antiguo del mundo

Visitar el Prater es otra de las cosas que hacer en Viena. No en vano, se trata del parque de atracciones más antiguo del mundo, y hoy, todavía sigue en funcionamiento. Este espacio de recreo, de entrada gratuita acoge distintas atracciones para el disfrute de todo el mundo. Subirse a la noria, desde donde también se obtienen unas bonitas vistas de la ciudad, resulta obligatorio. Si tienes la Vienna Pass, tranquilo, que el viaje en noria está también incluido, lo mismo que el viaje en el viejo tren que recorre todo el parque.

-Dar un paseo en barco por el Danubio

No es imprescindible en una visita a Viena pero al igual que ocurre en otras atracciones, la Vienna Pass incluye un paseo en barco por el Danubio, una buena oportunidad para ver la ciudad desde el agua y ver desde otro punto de vista algunos de los principales monumentos de la ciudad. El viaje dura alrededor de 45 minutos.

-La estatua de Johann Strauss

Quizás os suene raro, pero esta pequeña estatua dorada de Johann Strauss es el rincón más fotografiado de Viena. No hay viajero que pase por Viena y no se haga una foto junto a la estatua. Si la buscáis, la encontréis en el Stadtpark.

-Iglesia de San Carlos Borromeo (Karlskirche)

Una de las iglesias más bonitas de Viena es la iglesia dedicada a San Carlos Borromeo. En 1713, el emperador Carlos VI prometió construir un templo en honor de San Carlos Borromeo, patrón de la lucha contra la peste, una vez que la peste fuera erradicada. El resultado fue esta imponente iglesia, en la que destacan sus dos columnas inspiradas en la columna trajana de los romanos.

-La iglesia Votiva

La iglesia Votiva tiene una curiosa historia detrás de su construcción. En este lugar, fue atacado el emperador Francisco José por un hombre que quería asesinarlo. Por ello se hizo una colecta para levantar aquí un templo que, con sus dos torres gemelas de 99 metros de altura, es una de las iglesias de estilo neogótico más importantes del mundo.

-Ayuntamiento de Viena

El Ayuntamiento de Viena es un imponente edificio de estilo neogótico. como curiosidad os diré que en su parte más alta encontramos una escultura dorada de un portaestandarte que se ha convertido en uno de los símbolos de la ciudad. Frente a él, se encuentra otro de los parques de la ciudad, donde es habitual que se realicen distintos eventos durante gran parte del año.

-Visitar la casa-museo Hundertwasser

La casa Hundertwasser es sin duda la casa más colorida y sorprendente de Viena. Se trata de un edificio residencial, obra del arquitecto Friedensreich Hundertwasser, que recuerda más a un puzzle lleno de piezas de colores. Los suelos son ondulados, en su patio interior crecen árboles cuyas ramas salen por la fachada… en fin, una pequeña joya arquitectónica que no deja indiferente a nadie y que además, puede visitarse. Muy curiosa de ver.

-Visitar el cementerio de Viena

El cementerio central de Viena es un pequeño museo al aire libre. No solo por la belleza de algunas de las tumbas que acoge, sino porque en su interior se encuentra el espacio dedicado a los grandes compositores que vivieron en Viena, y que se encuentran enterrados aquí. Por ejemplo, las tumbas de Beethoven, Strauss, o Brahms son algunas de las tumbas que podemos ver en este cementerio. Podéis leer más acerca del cementerio de Viena aquí.

-Iglesia de San Pedro

La iglesia de San Pedro es otra de las iglesias que llaman la atención en el centro de Viena. Es de estilo barroco, con una gran cúpula verdosa, y en su interior se suelen hacer pequeños conciertos de ópera.

-Probar la gastronomía local

Viena pese a lo que podáis pensar, es un buen lugar para probar gastronomía diferente. Un buen viaje a Viene debe incluir además de la a mencionada anteriormente Tarta Sacher, algunos de los platos más típicos de la comida austriaca. Sin duda, el plato estrella es el Wiener Schnitzel, el famoso escalope de ternera rebozado de gran tamaño, pero también hay otros platos que merecen la pena como por ejemplo el Tafelspitz, el Gulash, o el Rindsuppe. Hay muchos sitios donde probarlos, pero una de las mejores opciones son los llamados heuriger, los restaurantes más clásicos y tradicionales de la ciudad.

-Visitar las casas de grandes músicos que vivieron en Viena

Conocer alguna de las casas en las que algunos de los más importantes compositores de música clásica pasaron sus días en Viena es otra de las cosas que hacer en Viena. Las casas de Mozart, Beethoven, Shubert o Hayden son algunas de las casas de músicos que podemos ver en Viena.

-Visitar la casa de Mozart

Un poco decepcionante a pesar de ser la casa de quien es. Para mi gusto, una casa decorada con demasiados cuadros y partituras, muchas copia, y que no guarda apenas el aspecto original. No se sabe con exactitud que funcionalidad tuvieron las distintas habitaciones y la gran mayoría de los pocos muebles que hay, no son originales. Si tenéis la Vienna Pass, podéis visitarla, porque está incluida, y lo cierto es que uno no tiene la oportunidad de estar en la casa de Mozart todos los días. Si queréis saber más sobre la casa de Mozart en Viena, podéis verla aquí.

Si no tienes la Vienna Pass y quieres visitarla, aquí puedes sacar las entradas. A mi no me dijo mucho la casa, pero claro, la música tampoco es mi fuerte…

-La casa de Beethoven

La casa Pasqualati, es el nombre por el que se conoce la casa donde vivió Beethoven en Viena. Fue construida para ser la residencia del médico personal de la emperatriz María Teresa, el doctor Johann Baptist von Freiherr Pasqualati und Osterberg, de donde la casa toma el nombre. Tras haber visitado la casa de Beethoven en Bonn, no podía dejar pasar la oportunidad de visitar esta otra casa donde el músico vivió unos años en Viena.

-La casa de Shubert

La casa donde nació Shubert también es hoy visitable en Viena. En ella podemos ver distintos cuadros, dibujos y primeras ediciones de sus obras, así como una de sus guitarras. Si os gusta la música clásica, la asa de Shubert es otro de esos sitios curiosos que se pueden visitar en Viena.

-La casa de Haydn

A las afueras de Viena se encuentra esta casa en la que Haydn vivió unos años en Viena. De dos pisos y con jardín, se cree que fue en el primer piso donde vivió el compositor, y que la planta baja estaba destinada a su ayudante. En ella, pueden verse distintos manuscritos y composiciones Se cree que fue en esta casa donde Haydn compuso la mayor parte de sus obras.

-La casa de Johann Strauss

La asa de Johann Strauss es otra de esas casas de compositores míticos que se puede visitar en Viena. De hecho, en ella, el artista compuso su obra más famosa, El Danubio Azul, considerado el himno no oficial de Austria.

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