Ruta por libre de 10 días por Namibia

Una tarifa error a un coste mucho más reducido de lo normal hizo que este que escribe hiciera una ruta  por libre de 10 días por Namibia. No estaba planificado ni mucho menos, y las fechas a ese precio eran cerradas, pero estas ocasiones con billetes a tan buenos precios no hay que dejarlas pasar y por eso mismo, Namibia ha sido uno de los últimos viajes que he realizado, y aunque hayan sido solamente 10 días en Namibia (12 de viaje contando los vuelos), la verdad que ha valido mucho la pena.

Al no contar con demasiados días, en este viaje ha habido muchísima carretera para poder intentar ver lo máximo posible. Los atractivos principales del país están todos vistos, además de alguna que otra cosita más, pero repito, nuestras horas de carretera y kilometradas nos ha costado, y a una velocidad ligerita además.

Sin más, esta es la ruta por libre de 10 días por Namibia que hicimos, y que recomiendo si es que no se dispone de mucho tiempo.

Recién aterrizados en Windhoek y tras recibir nuestro 4×4 equipado con tiendas en el techo donde dormiríamos la mayoría de los días, pusimos rumbo hacia el parque nacional de Etosha, una de las joyas de Namibia. Tras alguna parada por el camino para comprar provisiones para los días venideros, llegamos a la zona de Etosha al caer la tarde, justo para acampar y poder disfrutar Etosha al día siguiente desde primera hora de la mañana.

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El día siguiente lo dedicamos por completo a Etosha, haciendo varios safaris con el coche recorriendo todos los rincones del parque, tanto por la mañana como por la tarde. Y la verdad que no se nos dio nada mal, pues a los millones de antílopes que nos cruzamos (oryx, impalas y springbox sobre todo) hay que añadir cebras, ñus, avestruces o jirafas, pero sin duda que el plato fuerte que nos regaló el día fue ver tanto al rinoceronte como a los leones a escasos metros del coche.

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Al día siguiente repetimos un safari por Etosha a primera hora de la mañana donde terminamos de ver algunos animales que aún no habíamos visto y repetimos muchos de los del día anterior.

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Tras ello, cogimos la carretera dirección Twyfelfontain, una zona con formaciones rocosas alucinantes y que tiene escondidas en su interior pinturas rupestres antiquísimas.

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En nuestro siguiente día el objetivo era ver a la tribu de los Himbas además de hacer un treeking por las montañas de Brandberg para visitar las pinturas rupestres que allí hay. Para ver a los Himbas, nosotros decidimos huir de Opuwo, más que nada porque está muy al norte del país y se salía de nuestra ruta, y además porque es “muy turístico”. Nos aconsejaron buscar a los Himbas por otros lados y la verdad es que tuvimos bastante suerte, pues encontramos un pequeño poblado a las afueras de la ciudad de Uis, en el que no había ni un solo turista más que nosotros.

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Jugamos con los niños, sacamos algunas fotos (sin pagar, aunque de entrada ellos te suelen pedir dinero, pero al negarnos nos dejaron igualmente), visitamos el pequeño poblado y aprovechamos para comprar algo de artesanía de la que ellos hacen. En definitiva, una experiencia brutal.

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Tras nuestro encuentro con los himbas, llegó el momento de realizar el treeking por Brandberg, la montaña más alta de todo Namibia y que cuenta con más de 45000 pinturas rupestres hechas por la tribu de los bosquimanos, aunque sin duda la más famosa es la conocida como White Lady, la dama de blanco, de unos 2000 años de antigüedad, y en ella se representa una escena donde se ve como un enfermo es llevado a curar ante el chamán. En estas ceremonias, el enfermo era acompañado por otros miembros de la tribu y diversos animales hasta el chamán.

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Tras Brandberg, pusimos dirección a Spitzkoppe, una zona de formaciones rocosas de granito de más de 700 millones de años, donde pasaríamos la noche. Un sitio espectacular donde también hay pinturas rupestres de los bosquimanos y que además permite unas vistas alucinantes de la zona.

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Al día siguiente saldríamos de ruta para llegar hasta Walvis Bay, en la costa, donde pasaríamos la noche. Fue un día de carretera en el que fuimos haciendo distintas paradas, como en la famosa Costa Esqueletos, para poder ver alguno de los viejos barcos varados que por sus aguas hay, o como Swapkomund, el llamado pueblo alemán.

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Swapkomund fue fundada por los alemanes en 1892 como puerto principal del África del Sudoeste Alemana y tiene una población de 35.000 habitantes. Es curiosa por ser una ciudad atípica dentro de Namibia, ya que la arquitectura de sus calles y casas es de un marcado estilo colonial alemán. Tiene un mercado callejero donde se pueden comprar máscaras y artesanías.

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A poco más de 30 kms de Swapkomund se encuentra Walvis Bay, nuestro destino final del día. Una ciudad portuaria en la que viven varios españoles, y en la que visitamos una pequeña joya que pasa desapercibida para muchos viajeros que visitan Namibia: Pelican Point, un brazo de arena que entra al mar y que está habitado por miles de leones marinos. Esta fue la razón por la que decidimos no ir a Cape Cross (sitio famoso por sus leones marinos), ya que en Cape Cross hay que pagar una entrada y sus instalaciones están algo deterioradas, mientras que en Pelican Point es totalmente gratuito. Eso si, para llegar deberás cruzar unos cuantos kilómetros de arena con el 4×4, pero te aseguro que merece la pena, pues en Pelican Point te encontrarás totalmente solo rodeado de leones marinos.

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Merece mucho la pena también pararse en las salinas que hay en la zona, y que ofrecen paisajes rosados tan alucinantes como estos.

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De nuevo tocaba una buena tirada de carretera para llegar hasta Sossusvley, el desierto de Namibia. Por el camino fuimos haciendo algunas paradas obligatorias, como por ejemplo las del cartel del trópico de Capricornio, una de las fotos típicas del viaje o en el pintoresco Solitaire y sus coches abandonados.

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Solitaire es un punto emblemático de parada obligatoria en esta carretera. Por un lado está la única gasolinera que encontrarás en este camino, y por otro, tendrás la oportunidad de probar en el restaurante anexo a la gasolinera el que dicen que es el mejor apfelstrudel (pastel de manzana alemán) de todo Namibia, influencia de cuando los alemanes rondaban estas tierras.

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Por supuesto que los coches abandonados de Solitaire es otro de los reclamos de este punto del camino, y la foto con ellos es también otro de las cosas a hacer en Solitaire.

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Una vez en Sossusvley,nuestra primera parada fue en cañón de Sesriem, un gran cañón rocoso que se recorre por dentro y en el que si decides meterte por sus millones de cuevas y agujeros es posible encontrarse con diferentes especies de serpientes o murciélagos.

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Por la tarde aún nos daría tiempo para ir hasta el famoso Big Daddy, y así subir una de las dunas más altas de toda Namibia, y conocer, a sus pies, el increíble Dead Vley, el conocido como “valle de la muerte”, un valle en el que tanto el suelo como los viejos árboles que en él habitaban han sido petrificados a causa del fuerte sol y las altas temperaturas de la zona.

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Al día siguiente tocó madrugar para ver otro de los clásicos del desierto de Namibia: el amanecer en el desierto desde lo alto de la Duna 45. Es algo muy conocido, por lo que es inevitable compartir duna con algunos que otros turistas que se acercan a ver el amanecer. Eso si, pese a la ausencia de soledad, vale la pena.

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Y tras la Duna 45 de nuevo carretera y kilometrada para llegar hasta Erindi, la reserva privada más importante del país, donde pasaríamos los dos últimos días de nuestra ruta por Namibia haciendo safaris en compañías de leones, guepardos, elefantes, jirafas y cientos de aves y antílopes.

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No se me ocurre final mejor que acabar igual que se empezó. En la savana y disfrutando del mundo animal en todo su esplendor. Namibia ha sido un viaje espectacular donde hemos tenido aventura, animales, paisajes de ensueño y rincones alucinantes. Sin duda, un lugar imposible de olvidar.

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2 respuestas a Ruta por libre de 10 días por Namibia

  1. Que buena ruta y que buenas fotos. La verdad es que me ha parecido una maravilla. Ojalá puede visitar la zona algún día.
    Felicidades por el post, Xipo.

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