Ruta por Rumanía de 2 semanas
- Rumanía
(Modificado: 26 octubre, 2026)

Acabo de volver de realizar una ruta por Rumanía de 2 semanas y no puedo hablar más que maravillas de este país. He de confesar que me ha sorprendido mucho la diversidad de lugares y el encanto de los mismos. Ciudades con historia, rincones naturales, castillos por doquier, el enigmático legado de Drácula y una buena gatronomía a precios todavía no muy elevados hacen de Rumanía una opción de viaje muy apetecible.
Si estás pensando ir por allí, aquí te dejo mi ruta por Rumanía de 2 semanas, que estoy seguro que te ayudará a coger ideas para poder organizar la tuya. La principal ventaja de tener dos semanas es que puedes descubrir rincones más allá de Transilvania, como las iglesias de madera de Maramures o los famosos Monasterios de Bucovina.
Sin más, aquí va la ruta por Rumanía de 2 semanas que hice. Una ruta circular y que incluye las principales visitas estrella del país.
Ruta por Rumanía de 2 semanas
Día 1: Bucarest
Llegamos y salimos por la capital, Bucarest. El primer día simplemente dimos un pequeño paseo por el centro, lo suficiente para situarnos y poco y descubrir algunos rincones de lo que veríamos los proximos días por la ciudad. Aquí pasaríamos los 3 primeros días de esta ruta por Rumanía de 2 semanas.

Así es como conocimos algunos de los principales rincones que ver en Bucarest, como el Ateneo, el edificio de la Universidad, el Ministerio del Interior en la Plaza de la Revolución el antiguo Palacio Real, el parque Cismigiu o la iglesia ortodoxa de Kretzulescu.

También nos dio tiempo de acercarnos a disfrutar de algunos de los lugares más fotogénicos de la ciudad, como el Pasajul Victoriei, la famosa calle de paraguas de colores que aparece en muchas fotos, o del pasaje cubierto Macca-Villacrosse.

Día 2: Bucarest
Segundo día por Bucarest pero primer día que disfrutaríamos entero de esta gran ciudad. El día venía con la agenda cargada de visitas, ya que había que aprovecharlo. Comenzamos visitando la Catedral Patriarcal de Bucarest en lo alto de una una colina en el centro de la ciudad.

Posteriormente nos acercamos hasta el Monasterio Antim, una de las joyas escondidas de Bucarest, y también hasta la iglesia de San Antonio, que es la iglesia más antigua de toda la ciudad.

Justo al lado se encuentra Hanu Lui Manuc, uno de los restaurantes más típicos de Bucarst y donde comeríamos ese día probando alguno de los platos típicos de la cocina rumana.

Después de comer llegó el turno de visitar el Parlamento de Bucarest. Se trata de una de las visitas más típicas de la ciudad y uno de los edificios más visitados de todo el país. Esta impresionante mole de ceento es el edificio administrativo más grande del mundo y el segundo mayor edificio del mundo, solo por detrás del Pentágono de EEUU.

Acabamos el día en la zona norte de la ciudad, para visitar el Arco del Triunfo. Si, Bucarest tiene un Arco del Triunfo muy parecido al famoso Arco del Triunfo de París. Conmemora la independencia de Rumanía, data de 1936 y sustituye a dos arcos anteriores (uno de madera) que había en el mismo lugar.

Día 3: Bucarest
El tercer día de nuestra ruta por Rumanía de 2 semanas fue nuestro último día en Bucarest. La idea era terminar de ver los monumentos que nos habían quedado pendientes de visitar en la ciudad, como la Catedral Nacional de Bucarest, muy cerca del edificio del Parlamento.

Volvimos al centro de la ciudad para recorrer el barrio judío y visitar algunas iglesias típicas de Bucarest que nos faltaban como la de Stavropoleos, la de Coltea o la de Zlatari. También visitamos la librería Carturesti Carusel, la más famosa de la ciudad y enclavada en el interior de un antiguo banco.

Acabamos nuestros días por Bucarest visitando por su interior el Ateneo, una de las visitas que más merecen la pena hacer en la ciudad.

Día 4: Snagov, Castillo de Peles, Sinaia, Castillo de Cantacuzino, Brasov
El cuarto día es cuando recogimos nuestro coche de alquiler para empezar una ruta que nos llevaría a conocer gran parte del país. La primera parada del día fue el Monasterio de Snagov, un monasterio ortodoxo conocido por ser el lugar donde se encuentra la tumba de Vlad Tepes, o lo que es lo mismo, el Conde Drácula.

La siguiente parada del día sería en uno de los castillos más bonitos y famosos de Rumanía, el Castillo de Peles, antigua residencia de verano del rey de Rumanía. Recomiendo si se quiere visitar sacar la entrada con antelación, porque literalmente se agotan rapidísimo y si no tenéis entrada, os quedaréis sin visitarlo.

A no demasiados metros del castillo de Peles se encuentra el castillo de Pelișor, el cual sirvió de residencia de verano de los herederos al trono de Rumanía.

Aprovechando que no se encontraba muy lejos del castillo de Peles, nuestra siguiente parada fue el Monasterio de Sinaia. Se trata de un monasterio del siglo XVII. Cuenta con dos iglesias en su interior. Destaca especialmente la iglesia vieja, con sus pinturas y mosaicos de estilo neobizantino.

El Castillo de Cantacuzino fue nuestra siguiente visita. Este castillo ha saltado a la fama en los últimos años por ser el castillo donde se ha rodado la serie Wednesday, de la familia Addams. Además del castillo, destaca el entorno montañoso de sus alrededores. Eso si, tanto para acceder a su interior como para simplemente dar una vuelta por sus jardines tendréis que pagar entrada.

Acabamos el día subiendo con el teleférico a uno de los miradores de la ciudad de Brasov para ver el atardecer. Aquí pasaríamos las dos próximas noches con la idea de visitar el centro de la ciudad durante gran parte del del día siguiente.

Día 5: Castillo de Bran, Rasnov, Brasov
Aunque el día estaba dedicado a conocer Brasov, empezamos madrugando para acercarnos a conocer uno de los lugares más famosos de toda Rumanía: el Castillo de Bran. Aunque la gran mayoría de gente cree que este es el castillo de Drácula, lo cierto es que el castillo de Bran simplemente sirvió de inspiración para Bram Stroker, quien vió en este castillo el castillo ideal para el vampiro de su novela. El verdadero castillo de el Conde Drácula (Vlad Tepes) es el castillo de Poenari, en las montañas de la Transfagarassan, castillo que visitaríamos el penúltimo día de nuestra ruta por Rumanía de 2 semanas. Dicho esto, el Castillo de Bran aunque muy turístico, bien merece también una visita.

Tras el castillo de Bran nos dirigimos a la localidad de Rasnov para divisar su coqueta ciudadela en lo alto de la montaña. Una imagen que se ha convertido en una de las imágenes más icónicas del país.

De vuelta en Brasov, dedicamos la mayor parte del día a visitar el casco antiguo y subir a los miradores de la ciudad. Brasov es una de las ciudades más bonitas de Rumanía, además de un buen centro de operaciones para explorar parte de Transilvania, por lo que por nada del mundo dejéis de dedicarle mínimo un día para su visita.

Día 6: Iglesias fortificadas y Sighisoara
El sexto día de nuestra ruta por Rumanía de 2 semanas tenía un objetivo claro: las famosas iglesias fortificadas de Transilvania. Son Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO, y su historia es realmente curiosa. Al tratarse de una zona fronteriza susceptible de sufrir invasiones por parte de los otomanos y los tártaros, las ciudades más importantes se fortificaron para su defensa. Los pequeños pueblos y las comunidades también crearon fortificaciones en torno a su iglesia, realizando la vida diaria dentro de ellas.

Son muchísimas las iglesias fortificadas de Rumanía, cerca de 150, pero solamente 7 son Patrimonio Mundial de la UNESCO. Estas iglesias son las de las localidades de Viscri, Biertan, Câlnic, Dârjiu, Prejmer, Saschiz, y Valea Viilor. De éstas, nosotros visitamos las iglesias fortificadas de Viscri, Prejmer y Biertan.

También pudimos ver otras no incluidas como Patrimonio Mundial de la UNESCO, como el castillo fortaleza de Rupea o la iglesia fortificada de Harman antes de ir hacia Sighisoara, nuestro siguiente destino.

Toda la tarde la dedicamos a visitar el casco antiguo de Sighisoara, ciudad natal de Vlad Tepes y en donde se encuentra la casa donde nació. El casco antiguo de Sishisoara es pequeño y está lleno de encanto. Se encuentra en la parte alta de la ciudad. La mejor recomendación que puedo hacerte es que hagas al menos una noche en él. Así podrás recorrerlo al anochecer casi sin gente y disfrutar del encanto que desprenden sus rincones.

Día 7: Monasterios de Bucovina
Tocaba este día cierta paliza de coche para acercarnos a otra de las joyas del país: los Monasterios de Bucovina. Esta colección de Monasterios también son Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO y su visita merece muchísimo la pena pese a las horas de carretera para llegar hasta ellos desde Sighisoara. Tal vez no puedas verlos todos en un día (o si), pero desde luego si vas en coche puedes recorrer gran parte de ellos. Los imprescindibles son el Monasterio de Voroneț, el de Sucevița, el de Moldovita, el de Humor y el de Putna, pero hay alguno más. Ahora hay que pagar ya entrada, aunque es relativamente barata y la visita a los monasterios merece muchísimo la pena. Sin duda una de las visitas más espectaculares del viaje.

Dejamos alguno para visitar al día siguiente, de camino a Maramures para ver las famosas iglesias de madera, que también son Patrimonio de la UNESCO.

Día 8: Maramures
El octavo día de ruta estuvimos recorriendo la región de Maramures para visitar sus famosas iglesias de madera. En total son 8 las iglesias de madera de Maramures que forman parte del Patrimonio de la Humanidad de la UNESCO. Nosotros nos encontramos muchas de ellas cerradas a pesar de estar en los horarios establecidos. Es un poco lo habitual, teniendo que llamar en algunos casos a un teléfono para que venga alguien a abrirlas. Otras, tienen una especie de caseta de información en las inmediaciones y el personal que está allí te la abre. Son de pago, aunque la entrada es bastante económica.

Igual no es necesario entrar a ver todas, pero no está de más entrar a ver el interior de alguna de ellas para ver más de cerca la estructura de la construcción. Por cierto, una de las cosas que más nos llamó la atención es la poca gente que había visitándolas.

Aprovechamos el día también para visitar el cementerio alegre de Sapanta, casi casi en la misma frontera con Ucrania. El cementerio de Sapanta es un lugar casi único, famoso por el color de sus lápidas y las historias que en ellas se leen. En muchas de ellas se puede leer acerca de la vida o incluso del tipo de muerte que tuvo la persona que está allí enterrada, muchas con un toque de humor.

Día 9: Cluj-Napoca
La siguiente parada de nuestra ruta por Rumanía de 2 semanas nos llevó hasta la bonita ciudad de Cluj-Napoca, una ciudad joven, universitaria y con un centro histórico muy cuidado. Como no podía se de otra manera las calles y plazas estaban llenas de ambiente. Estamos en una de las ciudades con más vida cultural de toda Rumanía.

Aunque a priori ibámos a dedicarle dos dias a visitar la ciudad, al final en un solo día pudimos ver sus principales atractivos, por lo que dedicamos el día siguiente a acercarnos hasta la Salina Turda, no muy lejos de allí, para visitar una de las atracciones más populares del país.
Día 10: Rimetea, Turda y la Salina Turda
La primera visita del día fue para conocer Rimetea, un pequeño pueblo que tiene fama de ser uno de los más bonitos de Rumanía. En él, la arquitectura de sus casas y el paisaje montañoso atraen todas las miradas.

En la localidad de Turda se encuentra una vieja mina de sal convertida hoy en parque de atracciones. La conocida como Salina Turda se ha convertido en uno de los lugares más visitados de toda Rumanía. ¿Lo que la hace especial? Pues simplemente el hecho de tener en el interior de una vieja mina de sal un parque de atracciones. Una visita curiosa a la vez que algo rara, en un entorno bastante sorprendente que no deja indiferente a nadie. Además del parque de atracciones, también si se quiere se puede visitar alguna galería de la mina. Aunque eso si, la temperatura en su interior ronda los 12 grados, por lo que no está de más bajar con una chaqueta.

Aprovechando la coyuntura no dejamos pasar la oportunidad de acabar el día recorriendo las calles de Turda y acabar el día conociendo el casco viejo de esta pequeña ciudad, para luego volver a dormir a nuestro hotel de Cluj.

Día 11: Alba Iulia, Castillo de Hunedoara, Sibiu
Alba Iulia no estaba en nuestros planes iniciales, pero un desvío en el camino para echar gasolina hizo que nos detuviéramos en esta ciudad, y ya de paso aprovecharamos para visitar su famosa ciudadela y su catedral. No se si la recomendaría para un primer viaje a Transilvania con los dias justos, pero desde luego si se tiene tiempo, la visita bien merece la pena. Además en sus alrededores hay algunas visitas imprescindibles en una ruta por Transilvania.

Precisamente una de esas visitas de sus alrededores fue la siguiente parada del dia: el castillo de Hunedoara, uno de los castillos más bonitos de toda Rumanía. También llamado Castillo de Corvin es uno de los castillos góticos más impresionantes de Europa del Este. Por dentro desmerece un poco más, pero por fuera hay que reconocer que el castillo es una pasada.

Acabamos el día en Sibiu, donde dormiríamos esta y la siguiente noche para disfrutar de los encantos de una de las ciudades medievales más bonitas de toda Rumania. El casco viejo de Sibiu es precioso, perfecto para recorrerlo sin prisas, lleno de plazas y rincones encantadores. Además, la ciudad fue Capital Europea de la Cultura hace unos años.

Día 12: Sibiu
Dedicamos la mañana a visitar el famoso Museo ASTRA, el museo al aire libre más grande de Europa. Está situado a las afueras de Sibiu, en el bosque de Dumbrava y en su interior está repleto de casas típicas y edificios de distintas épocas y de diferentes zonas del país, que han sido traídos aquí para su conservación.

La tarde la dedicamos a recorrer la preciosa ciudad de Sibiu con calma, disfrutando de cada uno de los rincones que encontrábamos a nuestro paso y saboreando el ambiente de sus calles y plazas.

Día 13: Carretera Transfagarasan
Para el último día de viaje completo nos dejamos la carretera Transfagarasan, otro de los imprescindibles de Rumanía. Se trata de una de las carreteras más icónicas del mundo (se llegó incluso a decir de ella que es la más bonita del mundo), llena de curvas, paisajes de ensueño y osos, muchos osos. No es extraño que aparezcan merodeando por allí buscando alimento. Tanto que a lo largo de la carretera veréis multitud de carteles donde recuerda la prohibición de alimentarlos. Desgraciadamente a nosotros no nos salió ninguno, pero sabemos de buena tinta que no es raro que aparezcan.

Eso si, lo que no nos perdimos fueron algunas de las visitas típicas en el recorrido de la carretera, como el lago Balea, un impresionante lago glaciar a más de 2000 metros de altitud junto a los montes Făgăraș.

Ni tampoco el castillo de Poenari, el verdadera castillo donde vivió Vlad Tepes, el conde Drácula para los amigos, tras subir los casi 1500 peldaños que llevan hasta él en lo alto de la montaña.

Acabamos el día durmiendo en Otopeni, lo más cerca posible del aeropuerto, ya que al día siguiente salía por la mañana nuestro vuelo de regreso.
Día 14: Vuelta a casa
Este día en realidad no aporta nada más que la devolución del coche de alquiler justo al lado del aeropuerto de Otopeni. Nuestro vuelo salía por la mañana poniendo fin así a dos semanas de ruta por Rumanía, un país que nos ha sorprendido muy gratamente y al que esperamos volver para seguir explorando en el futuro. Espero que este resumen del viaje os aporte algo de luz para ayudaros a organizar una ruta por Rumanía de 2 semanas.

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