Si hay una ciudad de la que esperas poco a primera vista y obtienes mucho, esa es Bruselas. A nosotros así nos ocurrió y pasó de ser una ciudad que no nos decía gran cosa a uno de nuestros destinos favoritos, por muchas razones. Además de ser el lugar donde pasamos un año estupendo gracias al Erasmus, es un destino muy asequible y con mucho que ofrecer, siendo éstas algunas de las cosas que no puedes perderte si es que visitas la capital de Europa.
La Grand Place
Es sin duda, una de las plazas más bonitas del mundo y esconde mucha historia a sus espaldas, desde la celebración de mercados hasta las ejecuciones de la Inquisición. En ella se encuentra el Ayuntamiento y la Maison du Roi, que era la casa donde se vendía el pan y en la edad moderna, la sede administrativa del Duque de Brabante, para, hoy en día albergar el museo de historia de la ciudad con una gran colección de trajes del Manneken Pis. El otro gran edificio que encontramos en esta plaza es el Palacio de los Duques de Brabante. El resto de los edificios fueron, en su tiempo sede de los gremios de la ciudad, en uno de ellos se albergó el escritor Victor Hugo durante su exilio y el conocido como “El cisne” fue frecuentado por Carl Marx mientras escribía el Manifiesto Comunista.


